En un acto de bondad, accedo a darle un préstamo a la señora que hace y vende pan cerca de donde tengo mi ferretería, claro, pagó con intereses antes de tener el dinero en sus manos. Doña Petra, de no sé cuantos años de edad, anteriormente en dos ocasiones me ha solicitado dinero , en cantidad pequeña, pero hasta la fecha no le ha apagado su totalidad, ahora regresó muy preocupado y pidiendo disculpas que no me ha podido liquidar y que con toda la pena en su ser se veía en la necesidad de solicitarme un favor más y el último según ella. Más dinero, pero esta vez un poco mayor la cantidad, a lo cual se lo rechacé de inmediato y la increpé sobre su deuda anterior, pero la señora me insistió tanto hasta tratar de ablandarme con cumplidos, que soy muy bondadoso, que me tiene mucha confianza, que hasta soy el más simpático del rumbo jejejeje. Total, que me ablandó el corazón, pero le dije: "mire, le voy a ayudar pero usted debe ayudarme también, es más, ni se lo voy a cobr...